Obras sociales: un sistema en crisis y que atiende a 25 millones de personas

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Las prestadoras se financian con aportes de los empleadores y los trabajadores. 
Las obras sociales se nutren de dos tipos de trabajadores: los de relación de dependencia y los que aportan a través de los regímenes especiales, como son los monotributistas. En el primer caso, los empleadores aportan el 6% del sueldo bruto y se le retiene al trabajador otro 3%.
 
En tanto, los monotributistas "puros" (es decir aquellos que no se desempeñan en simultáneo en relación de dependencia) aportan $419 pesos mensuales. Toda esta masa de dinero llega a las cuentas de la AFIP, que es quien en definitiva redistribuye a las obras sociales.
 
Entre titulares y sus respectivos grupos familiares se atienden, a través del sistema de obras sociales, unos 25 millones de personas. El resto lo hace mediante prepagas o en los hospitales públicos.
 
Obras sociales: un sistema en crisis y que atiende a 25 millones de personas
Alberto Abad, titular de la AFIP.
 
Por otro lado la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) recibe el 15% de ese 9% que aportan los empleadores y trabajadores en relación de dependencia: este año fueron 28.000 millones de pesos. Ese volumen de dinero se destina al Fondo de Redistribución Solidaria, que es una especie de caja compensatoria de obras sociales para sostener prestaciones de alta complejidad y por lo tanto onerosas (enfermedades como cáncer, hemofilia y HIV, por ejemplo).
 
Pero la plata en la mayoría de los casos no alcanzaría para sostener a las obras sociales y los que lo padecen en mayor grado este mal son los monotributistas sociales.
 
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Son unas 700.000 personas que aportan cada una de ellas $ 419 al sistema, cuando el valor de la Prestación Médica Obligatoria es de $ 850.
 
La diferencia para cubrir la totalidad del PMO la aporta a las obras sociales el Estado, pero muchas veces los monotributistas no reciben las prestaciones y terminan atendiéndose en el hospital público, que también lo sostiene el Estado.
 
Lo cuenta Gildo Onorato, de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP): "La mayoría de los monotributistas sociales no tienen cobertura de salud". Otro dirigentes consultados agregan que "muchos compañeros cuando se presentan en las obras sociales les tardan varios meses en darle la afiliación y una vez conseguida cada vez que piden turnos se los asignan en barrios lejanos y con varios meses de diferencia; en definitiva terminan yendo al hospital público que les queda más cerca y el Estado paga el doble".
 
A contramano de lo que promueve el Gobierno, de discontinuar obras sociales, Onorato recuerda que la CTEP está a la espera de la reglamentación de la obra social propia; trámite que inició Emilio Pérsico.
 
Obras sociales: un sistema en crisis y que atiende a 25 millones de personas
Héctor Daer, jefe de la CGT (Foto: DyN).
 
Con vistas a sanear la crisis del sector de la salud, el Gobierno lanzó en octubre la Cobertura Universal de Salud (CUS): entre otras cuestiones, unifica en una la historia médica para que se pueda acceder desde todo el país. Busca evitar la doble erogación: cada vez que un paciente se atienda en el hospital público deberá declarar a qué obra social pertenece, cosa de remitirle el gasto a la prestadora que debió haberle dado el servicio.
 
Fuente: clarin.com 19/11/2017
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