Cobertura universal de salud, sindicatos y obras sociales

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La cobertura universal de salud (CUS) dirigida a unos 15 millones de personas sin prepaga ni obra social será financiada con mil millones de dólares del Fondo Solidario de Redistribución perteneciente a las obras sociales sindicales, y será administrado por la Superintendencia de Servicios de Salud.
 
Se jerarquizará al paciente del sector público, con un trato equivalente al brindado en el sector privado: turnos en línea y telefónicos, línea 0800 para derivaciones y acceso a atención primaria y especializada, con lo que se evitarán las habituales colas de madrugada en el hospital.
 
Se reducirá el modelo actual basado en papel, ya que cada paciente tendrá una historia clínica digitalizada, con acceso desde cualquier punto del país, que le permitirá atenderse en urgencias o recibir atención, tratamiento o cirugía lejos de su lugar de origen, o inclusive por "telesalud" sin necesidad de trasladarse.
En lugar de atenderse con el profesional que le toque en suerte, como es hoy, al paciente con CUS le asignarán un médico de cabecera para el seguimiento de su estado de salud; quien, si al momento de la entrevista considera necesarios estudios complementarios o atención especializada disponible en otro hospital, el paciente accederá con prioridad a dichos turnos.
 
Se unificarán los procedimientos de atención en los efectores públicos y se identificarán las prestaciones que reciba cada paciente, tanto en hospitales nacionales como en provinciales y municipales, terminando con el manejo aislado y caprichoso con que cada centro público se maneja en la actualidad.
 
 
También mejorará el acceso a medicamentos, que se prescribirán y dispensarán vía electrónica, y con firma digital de los profesionales involucrados. Los productos del Programa Remediar serán entregados en las farmacias del país que atiendan la cobertura CUS.
 
Indudablemente es bienvenida la tecnología en salud y el acceso facilitado a centros y profesionales desde el celular. Es fantástico también que cualquier hospital del país pueda leer el código de barras o QR de la credencial y abra la historia clínica electrónica de cada persona. Sin embargo, el dilema es que, siendo un sistema gratuito y financiado con dinero de las obras sociales, se dice que cuando el paciente atendido a través de la CUS tenga cobertura privada, se le cobrará a su prepaga u obra social.
 
Me pregunto: ¿las obras sociales pagaremos dos veces?, ¿por qué entonces no les dan el dinero a las obras sociales, hoy desfinanciadas, y que estas paguen directamente a los prestadores la mejor tecnología que reciben sus afiliados?, ¿no será el principio del fin de las obras sociales prestadoras de salud?
 
El autor es presidente de la Obra Social de Farmacéuticos y Bioquímicos, Osfyb. Secretario de Salud y Previsión de las 62 Organizaciones Peronistas.
 
Fuente: infobae.com 9/10/2017
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