Podría evitarse el 70% de los embarazos adolescentes

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Lanzaron ayer una campaña que promueve la educación sexual y el uso de métodos anticonceptivos
y cifras de salud pública en el país que siguen desatendidas: cada año nacen más de 108.000 bebes de madres de entre 15 y 19 años, incluidos 2787 de niñas menores de 15. Eso quiere decir que 306 adolescentes se convierten en madres cada día; 240 lo hacen por primera vez; 50, por segunda, y 10, por tercera, según las últimas estadísticas nacionales publicadas.
 
Pero el 70% de ellas no querían ser madres aún, lo que se traduce en por lo menos 76.200 gestaciones no planificadas que se podrían haber prevenido con educación sexual, acompañamiento y acceso sin barreras a métodos anticonceptivos, según indican distintos relevamientos en el país.
 
 
"El embarazo adolescente es un problema en la Argentina; hay investigaciones y cifras que así lo demuestran. El alcance de este problema en números, así como la manera en que repercute en la salud de los adolescentes, está comprobado, aunque los intentos de abordarlo no sean constantes ni tengan la fuerza que ameritaría", afirmó Mabel Bianco, presidenta de la Fundación Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM).
 
Con otras seis entidades, incluida Unicef Argentina, lanzaron ayer la campaña #QuererPosta (quererposta.org) para derribar una decena de mitos sobre las relaciones sexuales en los más jóvenes para prevenir la maternidad y la paternidad anticipadas, además de infecciones de transmisión sexual.
 
 
También, el embarazo en la adolescencia es más riesgoso que en la edad adulta, tanto para la mujer como para el bebe. Las últimas estadísticas vitales publicadas en el país indican que en 2015 murieron 46 mujeres menores de 20 años por condiciones asociadas con la maternidad: seis por aborto, 29 por causas obstétricas directas, como la hipertensión gestacional o la hemorragia posparto, y 11 por causas obstétricas indirectas (enfermedades preexistentes que se agravarán con el embarazo).
 
Los testimonios y las encuestas que vienen haciendo FEIM y otras organizaciones coinciden en que el embarazo adolescente se produce "por accidente" en la mayoría de los casos, aunque por distintos motivos: descuido, violencia sexual, relaciones sexuales sin protección por falta de acceso a los anticonceptivos, ya sea por desconocimiento de cómo hacerlo, por el costo o por obstáculos del mundo adulto, además de la baja educación sexual.
 
En el país hay 341.998 adolescentes de entre 14 y 19 años que conviven en situación de pareja, casados o no. Pero las chicas y las adolescentes en pareja duplican a los varones: 230.188 están casadas o en convivencia, comparadas con 111.810 hombres, de acuerdo con el último censo.
 
La campaña por la Semana para la Prevención del Embarazo No Planificado en la Adolescencia 2017, que se lanzó ayer en la sede de Unicef Argentina, apunta a eliminar falsos conceptos, con ayuda del youtuber Julianero. Participan también la Red Nacional de Jóvenes y Adolescentes para la Salud Sexual y Reproductiva (RedNac), Amnistía Internacional, FUSA y el Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA), con el apoyo del programa Hablemos de Todo, de la Dirección Nacional de Juventud.
 
En el trato cotidiano con los adolescentes, esas ONG identificaron casi una decena de mitos que influyen en el embarazo no planificado.
 
Algunos de ellos son:
 
En la primera relación no se puede producir un embarazo. Las probabilidades son las mismas que en cualquier otro encuentro sexual sin protección.
 
Siempre debo estar dispuesta/o a tener relaciones sexuales con mi pareja. Siempre tengo derecho a decidir cuándo, cómo y con quién tener o no relaciones.
 
Si la mujer provocó al varón, se justifica que la fuerce a hacerlo. Nada justifica una coerción/agresión sexual. La mujer tiene derecho a decir no o a decidir parar en cualquier momento y a que le respeten la decisión.
 
Insistir no es una forma de coerción sexual, si la otra persona acepta es porque quiere. El chantaje emocional, la mentira, la culpabilización, la insistencia y la presión también son formas de coerción sexual.
 
Si no hago lo que mi pareja me pide, me va a dejar. Si tu pareja te amenaza con dejarte es chantaje y coerción sexual.
 
Fuente: lanacion.com.ar 21/9/2017
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