El 70% de los chicos de primer grado tiene caries y muchos pueden perder dientes

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Un relevamiento en las escuelas porteñas. Los más vulnerables son los chicos de los barrios del Sur de la Ciudad, donde 9 de cada 10 tienen problemas bucales.

Quieren que en los colegios les apliquen un barniz de flúor por año.

El 70% de los chicos de primer grado tiene caries y muchos pueden perder dientes
En la dentista. Abril tiene 10 años y pasó meses con un tratamiento de conducto.
 
Educación
La progresión es más o menos la siguiente: los chicos (y no tan chicos) comemos cada vez más golosinas y cosas dulces. En la boca, el azúcar produce ciertos ácidos que le quitan protección a los dientes. Si no hay buenos hábitos de higiene entonces vendrán las caries; y si no se las trata a tiempo, terminarán “agujereando” los dientes y provocando infecciones que pueden liquidar la dentadura. Este proceso –en alguna de las sucesivas etapas- está produciéndose, ahora mismo, en las bocas de siete de cada diez chicos que van a primer grado en las escuelas públicas porteñas. Y con más intensidad en los alumnos de los barrios vulnerables, que son los que tienen menos acceso al dentista.
 
Un relevamiento del Gobierno de la Ciudad, con la asistencia técnica de la facultad de Odontología de la UBA, muestra que hoy casi el 70% de los chicos tiene caries. Entre ellos, la mitad está en una etapa en la que aún pueden salvar el diente, pero la otra mitad ya no: necesita tratamiento de conducto. El estudio se hizo entre 2015 y 2016 con 16.000 alumnos de primer grado de 473 escuelas. Casi todos. Desde 1970 que no se hacía un relevamiento tan extendido sobre las caries en la los chicos de la Ciudad.
El trabajo fue presentado por los dentistas en la Sociedad Argentina de Investigación Odontológica. Y muestra un dato aún más preocupante. En los barrios del sur de la Ciudad el “índice de necesidad de tratamiento” es mucho mayor. Las comunas 7, 8 y 9 son las más dramáticas. En la 8 (Villa Soldati, Villa Lugano y Villa Riachuelo), por ejemplo, el 90% de los chicos tiene caries. El informe tiene el aval del defensor adjunto del Pueblo Arturo Pozzali.
“Las caries afectan más a los chicos de sectores vulnerables, que son precisamente los que menos atención odontológica reciben. En el sur el estado bucodental de los chicos es gravísimo. Muchos pierden los dientes y sufren dolor. Esto hace que no coman bien o no vayan a la escuela”, dijo a Clarín Jordi Pasart, secretario general de la facultad de Odontología de la UBA.
 
“Esto pasa por diversos factores. Primero, el sistema odontológico no es receptivo para los chicos: ellos demoran más de la cuenta y por eso son rechazados. Además, hay una baja percepción por parte de los padres acerca de la salud dental, especialmente en algunos sectores económicos y culturales. Además, llevar a los chicos al dentista lleva tiempo. Y muchos padres no lo tienen”, explica Aldo Squassi, profesor de la UBA, que lideró la investigación.
 
Los expertos afirman que los 6 años de edad son clave para hacer estos controles, porque es el momento en el que comienzan a salir los dientes definitivos. Es cuando los chicos son más susceptibles a desarrollar caries debido a que los dientes permanentes aún no tienen suficientes minerales y son más débiles. Por eso es tan importante la atención médica. Hoy apenas el 2% de los chicos porteños va al dentista, según los expertos consultados. Además, entre los que peores caries tienen, la mayoría (un 72,5%) no cuenta con obra social ni prepaga.
 
Los dentistas de la UBA señalan que desde 2014 la Ciudad suspendió un programa que incluía la atención odontológica en los chicos con alta vulnerabilidad. Lo llevaban adelante la misma facultad de Odontología junto al Ministerio de Salud porteño. Consultados por Clarín, el Ministerio de Educación porteño destaca las virtudes de su “Programa de Salud Odontológica”, que promueve el cuidado de la boca y los hábitos saludables dentro de la escuela.
 
Los odontólogos de la UBA, junto al defensor del Pueblo Pozzali, impulsan un proyecto de ley, “de carácter vacunatorio”, que obliga a la Ciudad a aplicar barniz de flúor a los chicos de escuelas públicas y privadas una vez por año. “Es el método de aplicación más fácil y no necesita gran infraestructura -se puede hacer en la misma escuela-, y es el que garantiza mayor protección”, explica Pasart, que estima que el costo del primer año ronda el millón de pesos. “Es el método más cercano a lo que sería una ‘vacuna’ contra la caries”, dice.
 
El proyecto de ley contempla ir sumando un grado por año. Así, al segundo año se les aplicaría el barniz a todos los chicos de primero y segundo grado, después tercero. Y así, hasta llegar a todos los chicos de la primaria. El costo se iría incrementando proporcionalmente.
 
Pozzali, en tanto, pidió al Ministerio de Educación porteño informes sobre la suspensión de la atención odontológica en escuelas vulnerables y reclamó la reapertura del servicio. En el informe, afirma que “la medida adoptada careció de fundamento y fue interpretada en términos de ‘desmantelamiento’, pérdida de derecho y retroceso de los logros en materia de salud bucodental infantil”. Y advirtió sobre “las dificultades en el acceso a tratamientos odontológicos gratuitos de complejidad”.
 
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“No me llevo más los caramelos de los cumpleaños, ya sé que no puedo comerlos”
 
El 70% de los chicos de primer grado tiene caries y muchos pueden perder dientes
En la dentista. Abril tiene 10 años y pasó meses con un tratamiento de conducto.
 
Fanática de las golosinas, como prácticamente todos los chicos, Abril hoy tiene 10 años y una historia de unas cuantas caries. Pero ya no quiere ir más al dentista y someterse al torno, por eso tomó una drástica decisión: “Ahora ya no me llevo más los caramelos de los cumpleaños, ya sé que no puedo comerlos, que hacen mal”, dice. Carla, su mamá, cuenta que ahora Abril “la tiene más clara y sabe que tiene que cuidarse”.
 
Macarena Nicolini, su dentista, agrega que Abril, como paciente, “es de diez”. “Llegó con caries y le tuvimos que hacer un tratamiento largo, la atendí una vez por semana durante tres meses. Y se porta muy bien.”
 
Fuente: clarin.com 7/5/2017
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