Género y salud, construyendo la equidad

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Es hoy el día histórico para reflexionar sobre el trabajo de las mujeres y elegimos hacer foco en un aspecto central: la salud de las trabajadoras.
 
La equidad en salud propone resolver las necesidades específicas, teniendo en cuenta las diferencias de género, pero también las diferencias sociales existentes en el acceso a la salud, la calidad de atención, la detección temprana y la prevención. Lejos estamos de lograr la equidad en un área tan compleja y desigual, pero tenemos que trabajar en su construcción porque la salud es un derecho.
 
Según el anuario estadístico 2015 de la Ciudad de Buenos Aires, la principal causa de muerte de mujeres entre 35 y 54 años de edad corresponde a consecuencias de tumores malignos de mama; la tercera causa más frecuente es el cáncer de cuello de útero. Este segmento etario concentra parte del colectivo de mujeres en etapa activa de trabajo.
 
Existen ya algunas trabajadoras de la Ciudad, entre ellas las empleadas legislativas y las docentes, que cuentan con el derecho a un día de licencia para la realización de controles ginecomamarios. Nuestro proyecto de ley propone generalizar este derecho para sumar a todas las trabajadoras de la Ciudad de Buenos Aires. El objetivo es mejorar la salud de las mujeres y concientizar a la población toda sobre la necesidad de los controles para detección temprana y prevención de enfermedades.
 
Las campañas sobre cáncer de mama tienen ya muchos años de trabajo y este proyecto de ley sería un aporte más al diagnóstico temprano. Por su parte, el cáncer de cuello de útero refleja grandes desigualdades sociales y genera muchas y tempranas complicaciones en la salud de las mujeres. La Organización Mundial de la Salud afirma que el 90% de las muertes a nivel mundial por esta enfermedad se concentra en países de ingresos medios y bajos, e impulsa a los países a aumentar las posibilidades de detección temprana y poner a disposición los tratamientos necesarios para la prevención.
 
Es tiempo de asumir las diferencias y las particularidades de cada colectivo de género, de profundizar las discusiones y acompañar los proyectos con perspectiva de género. Existe aún inequidad en salarios y el techo de cristal sigue apretando hacia abajo. Pero es nuestra tarea como legisladores poner en discusión los temas que puedan hacer valer los derechos de todos los ciudadanos en pos del bien común. Hay aún mucho que trabajar en cuidados parentales, licencias por paternidad y educación para la equidad.
 
Atender la enfermedad, la emergencia y la violencia cuando la vida ya está en juego no es hacer valer los derechos. La legislación tiene que aportar herramientas que se adelanten y prevengan toda situación que ponga en riesgo la vida de los ciudadanos. Aumentar grados de ciudadanización para todos en las más diversas áreas es el camino a la equidad.
 
 
@inesgorbea
 
Fuente: infobae.com 8/3/2017
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