Se cortó la luz del hospital en medio de la operación de cráneo de un bebé

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“Si la operación estaba más avanzada, la nena podría haber muerto”, dijo la madre.

 

Ocurrió en el hospital Castro Rendón, de la provincia de Neuquén. La intervención a Ámbar, una niña que no llega al año de vida, tuvo que interrumpirse de imprevisto debido a un corte de energía y a una falla en el generador eléctrico.
 
Una familia de Neuquén vivió una jornada de preocupación, temor e indignación el último viernes, cuando la bebé Ambar, que aún no llega al año de vida, iba ser operada en su cabeza y un corte de luz repentino en el hospital hizo que la cirugía tuviera que frenarse a medio hacer.
 
El hecho ocurrió en el Hospital Castro Rendón. La bebé de apenas 10 meses debía someterse a una intervención en el cráneo, debido a un cuadro llamado craneosinostosis, caracterizado por el cierre prematuro de los huesos de la cabeza de un niño recién nacido.
 
La operación iba a realizarse al mediodía. Sin embargo, a las 16.15, cuatro horas después de que Ámbar haya ingresado al quirófano, un médico apareció en la sala de espera para comunicarle lo que había sucedido a su madre, Cecilia.
 
"Tuvimos que interrumpir la operación porque no ay luz. Estábamos operando, el generador debía haber arrancado en segundos, en teoría, pero nunca lo hizo. Alcanzamos a abrirle la cabeza, hacerle las incisiones en el cráneo, pero no podíamos seguir porque la pondríamos en riesgo", fueron las palabras del especialista.
 
Tanto Cecilia como su marido Jonathan entraron en un estado de desesperación y de bronca. Su gran cuestionamiento radicaba en cómo pudo no haberse encendido el generador cuando se lo necesitaba y qué habría pasado si el corte de luz se daba con la operación más avanzada.
 
"Si la operación estaba más avanzada, la nena podría haber muerto", aseguró la madre, Cecilia, al diario Río Negro. Y advirtió: "A la nena la dejaron a medio operar, pero por suerte está bien. Si le pasaba algo, yo me moría".
 
Según el doctor que se puso en contacto con los padres de Ambar, en sus 12 años de experiencia en ese centro de salud, nunca le había tocado experimentar un hecho de esa magnitud.
 
Así y todo, Cecilia y Jonathan aseguraron que ninguna autoridad del hospital Castro Rendón se puso en contacto con ellos para ofrecer sus disculpas y brindar algún tipo de compensación por lo sucedido.
 
"Media hora en un quirófano sin electricidad es una eternidad. Muchos me dicen 'si me pasara a mí, yo rompo todo', pero ella nos necesita enteros y serenos para acompañarla. Lo que no podemos es dejar que todo quede así como si nada o que le pase a otra persona", afirmó Cecilia.
 
La misma operación de Ambar se tenía que haber realizado el mismo día por la mañana, pero debió posponerse precisamente a causa de otro corte de luz.
 
En teoría, el problema se produjo por un desperfecto en el generador eléctrico ocurrido durante la fuerte tormenta en la noche del jueves de la capital neuquina.
 
Hubo que esperar unos tres días con la operación a medio hacer para que la bebé pueda estar apta nuevamente para ser sometida a la intervención completa.
 
Por el momento, Ambar se recupera con normalidad, mientras que su familia intenta de a poco reponerse de la desgracia con suerte más inesperada de todas.

Fuente: infobae.com 2/3/2017

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