Cuando el seguro médico no es tan seguro

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp
Por Norberto Abdala. A veces la atención que brindan las coberturas médicas se limita a las consultas, a sesiones cortas de psicoterapia y a un porcentaje del costo de los medicamentos.
 
PREGUNTA - Tenemos un hijo con esquizofrenia paranoide crónica. No puede trabajar ni es capaz de mantenerse, por lo cual vive con nosotros. La prepaga sólo le da remedios antiguos y baratos y no brinda nada a nivel domiciliario. D. y M.C., La Plata.
 
Las empresas de medicina prepaga y las obras sociales brindan servicios de cobertura de salud a cambio del pago de una cuota mensual.
 
Por lo común, la actividad carece de una regulación precisa y específica, por lo que los contratos se rigen por normas generales y por la Ley de Defensa del Consumidor.
 
En la práctica, es común que algunos servicios que se prometen en el contrato de asociación sean una cosa y después en la realidad resulte diferente.
 
Casi siempre, salvo excepciones, existen limitaciones o trabas a la hora que un paciente o su familia soliciten determinada prestación a pedido de algún médico externo a la misma.
 
Sin duda, la atención médica es costosa en todo el mundo y esa suele ser una de las causas por las que con frecuencia se dilata cierto tipo de asistencia, en especial en pacientes con patologías crónicas o psiquiátricas.
 
Los aumentos en el costo económico de la cobertura médica impiden a muchas personas sostener el plan de salud que tienen.
 
De hecho son más los se ven obligados a bajar su plan de cobertura que aquellos que incrementan el que ya tienen.
 
El tratamiento psiquiátrico es una de las áreas donde muchos pacientes suelen no quedar suficientemente protegidos, a menos que puedan acceder a un tratamiento privado, que por lo general son caros.
 
Muchas veces la atención que brindan las coberturas médicas se limita a las consultas, a sesiones limitadas de psicoterapia, a un porcentaje del costo de los medicamentos y a determinados días de internación en una clínica psiquiátrica. Pocas aceptan los estudios diagnósticos que en la actualidad se pueden realizar, una internación prolongada, la adecuada atención con enfermería domiciliaria o un eventual acompañamiento terapéutico.
 
Además, como el paciente suele perder su trabajo y no recibir ningún tipo de ingreso, la familia no sólo debe soportar la angustia que genera la enfermedad sino también la crisis económica que puede traer aparejada.
 
A pesar de los avances logrados en estos años que permiten disponer de métodos complementarios de estudios para un mejor diagnóstico, algunas obras sociales o prepagas ponen obstáculos y no aprueban determinados estudios que solicitan los médicos y que son rechazados por no ser considerados necesarios o justificados. Se dilatan así muchas veces burocráticamente lo que la necesidad médica no tiene tiempo disponible de espera.
 
Eso determina que la prestación no se realice o que se la termine realizando, pero abonada por fuera de la cobertura que dispone el afiliado.
 
Cientos o miles de afiliados de Obras Sociales y de prepagas se ven obligados a judicializar los casos de incumplimientos de los servicios prometidos al momento de contratar el plan.
 
A pesar de que los afiliados tienen derecho a que las prestaciones prescriptas por sus médicos sean cubiertas y deban ser gratuitas según la reforma constitucional de 1994, en la cual el derecho a la salud se encuentra expresamente reconocido con jerarquía precisamente constitucional y que asigna tal calidad a los tratados que se enumeran en la misma.
 
Fuente: clarin.com 21/2/2017 Revista Viva
Su voto: Nada