La salud que duele

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El concepto de salud pública se convirtió desde ya largo tiempo, en un término ambivalente.

 

Opinión por Lorena Alem. 
Deslucido y manoseado, hace referencia a situaciones extremas de violencia -la que motivó el paro en el Hospital Ramos Mejía luego de que un enfermero fuera atacado por el familiar de una mujer que había fallecido es ejemplo de ello- y a aspectos de carencia y abandono como cuando un paciente debe esperar meses hasta tener turno con algún especialista.
 
O esas otras oportunidades en las que el enfermo aguarda el material para una intervención específica que nunca llega o el Estado no se hace cargo de sus costos.
 
Pero, en paralelo, está también la contracara altruista del término salud pública. Es el caso del Hospital Garrahan, convertido gracias a sus profesionales y directivos en un referente en medicina pediátrica, o aquellos médicos rurales que quedan apostados durante meses en zonas inhóspitas asistiendo a los que menos tienen.
 
Sin embargo, es hora de que el término deje de tener dos facetas y remita, en el imaginario colectivo y en la práctica, a la excelencia. La Organización Mundial de la Salud asegura desde su página que es tarea y obligación de los gobiernos "diseñar sistemas de salud sólidos y eficientes, que presten buenos servicios preventivos y curativos a mujeres, hombres y niños sin distinción alguna".
 
En Argentina, lejos estamos de cumplir con ese dogma. Los políticos actuales culpan a los anteriores y los anteriores a la crisis y los de la crisis a las privatizaciones y así hasta que el Gran Bonete se hace cargo de las responsabilidades de propios y ajenos.
 
Así las cosas, cada vez que un paciente muere ante la falta de suministros o de personal médico, cada vez que un enfermero o un médico sea víctima de inseguridad en su propio lugar de trabajo, no es otro más que el gobierno que debe revisar estrategias, repensar presupuestos y hacerse cargo de sus propias falencias. Porque la salud no es cuestión de ricos y pobres: es una cuestión de Estado.
 
Fuente: cronica.com.ar 14/2/2017
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