Premian a un médico argentino por crear una "biblioteca" de 200 tumores de páncreas

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Logró clasificarlos y mantenerlos vivos. Buscan saber con qué tratamiento conviene combatir a cada uno.
El prestigioso premio Jean Valade recompensa la innovación en medicina. Lo atribuye la Fundación de Francia y se entrega en el College de France, dos instituciones célebres. El jueves pasado quedó en manos de Juan Iovanna (61), un médico nacido en Argentina y graduado en la UBA. Fue distinguido por construir junto a su equipo una “biblioteca de tumores pancreáticos vivos” de cerca de 200 tumores.
 
Corría 1982 cuando descubrió su pasión por investigar las enfermedades del páncreas. "En Marsella se encontraba el laboratorio más prestigioso del mundo en fisiología pancreática y entonces decidí venir a formarme aquí", cuenta a Clarín desde la ciudad francesa. Fueron años de idas y vueltas. En Buenos Aires, fue docente en la Facultad de Medicina de la UBA, investigador del CONICET, y creó un grupo de trabajo sobre estas enfermedades. Hasta que recibió una propuesta para tomar la dirección científica de un grupo en Marsella. "Decidí volver a trabajar en el laboratorio francés", relata quien en 1990 se instaló en tierras europeas.
 
Hoy es el subdirector del centro de investigaciones en cancerología de Marsella (CRCM). Tiene a su cargo el departamento de medicina translacional y dirige el laboratorio que estudia al cáncer pancreático. "El jurado del premio encontró que nuestro proyecto es muy original y tecnológicamente de avanzada. Los resultados son prometedores y su transfer a la clínica es muy probable", explica Iovanna. "Es un reconocimiento a un grupo de médicos e investigadores motivados para poder mejorar el pronóstico de una cruel enfermedad", agrega.
 
Se refiere al adenocarcinoma pancreático, que representa más del 90% de los tumores en el páncreas. "Es una enfermedad muy grave", asegura Iovanna. Explica que la mayoría de los pacientes responden mal a los tratamientos y que solo se cura con extirpación quirúrgica, pero puede aplicarse a menos del 20% de los casos. La incidencia aumenta constantemente en todo el mundo sin que las razones sean claras. Y está previsto que a fines de la próxima década sea la segunda causa de mortalidad por cáncer en el mundo, después del de pulmón.
 
"Defendemos la idea que los adenocarcinomas pancreáticos no son una enfermedad única sino que, al contrario, consiste a una amplia heterogeneidad", dice y enumera la variedad morfológica de los tumores, las múltiples respuestas a los tratamientos y las diferentes evoluciones de la enfermedad, entre otras cuestiones. Sostiene que "a pesar de estas evidencias obvias" los pacientes son tratados con los mismos protocolos en todo el mundo. Muy por el contrario, su objetivo es estudiar en detalle cada tumor y establecer las características de cada tipo.
 
Un grupo de 50 personas --oncólogos, gastroenterólogos, patólogos, cirujanos de los tres hospitales más importantes de Marsella y científicos del laboratorio de Iovanna-- crearon el proyecto llamado PaCaOmis. Consiste en recuperar todos los adenocarcinoma pancreáticos, implantarlos en ratones immunodeprimidos para amplificarlos y mantenerlos en vida. Así, se los puede mantener vivos virtualmente de maneara infinita a pesar que el paciente fallece y, por otro lado, son un fuente perpetua de material para ser estudiados.
 
El equipo construyó una “biblioteca de tumores pancreáticos vivos” de cerca de 200 tumores. Cada uno de estos tumores fue caracterizado a nivel genético, epigenético, transcriptómico, metabólico, proteómico y funcional. Además, esos tumores vivos fueron tratados con una serie de medicamentos y se definió su sensibilidad a cada droga utilizada. Se realizó un quimiograma para definir cuál es el mejor antibiótico para tratar una determinada infección. "Cada tipo y subtipo tumoral tiene particularidades propias que están siendo evaluadas para su tratamiento. En cierta medida, es como encontrarles el talón de Aquiles a cada uno", define el médico.
 
Los resultados del estudio podrán tener varios usos concretos. "Demuestran que el adenocarcinoma pancreático es una enfermedad que tiene una heterogeneidad muy grande y que en consecuencia cada paciente deberá tratarse de manera personalizada en el futuro cercano", explica Iovanna. El trabajo detalla que cada tipo de cáncer pancreático es sensible a un tipo de medicamento. Además, se descubrió que existen drogas que se utilizan para ciertas afecciones que podrían ser usadas para tratar esta enfermedad. "Nosotros estamos probando algunas", señala el experto.
 
Mientras tanto, planifica su próximo viaje para celebrar junto a sus "mejores amigos", quienes lo esperan en Argentina. "Tengo muchas razones importantes para volver regularmente, dos veces al año. Tengo razones de orden familiar y hay por supuesto razones científicas. Sigo manteniendo muchas colaboraciones desde esa época con varios científicos argentinos. Para mí sería imposible modificar esta conducta", concluye este orgullo nacional.
 
Fuente: clarin.com 10/2/2017
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