Tucumán: un policía amenazó con su arma a los médicos que atendían a su hija

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

 

El oficial, que ya fue separado, irrumpió en el shock room donde está internada su hija.
 
San Miguel de Tucumán.- El personal médico del hospital de Niños de esta capital vivió un momento de tensión extrema el domingo a la madrugada, cuando un policía que tiene a su hija internada ingresó por la fuerza al shock room, remontó su arma y los amenazó. El hecho fue denunciado por las autoridades del centro sanitario ante la Justicia, que imputó al uniformado, identificado como Pablo Miguel Zavaleta, de 25 años, por "amenazas y otros delitos".
 
Desde el Ministerio de Seguridad provincial confirmaron hoy que el policía fue suspendido en sus funciones, se le retiró el arma reglamentaria y se le inició un sumario administrativo. De todos modos, el Gobierno minimizó el incidente, al que calificó como "un hecho aislado", mientras que la ministra de Salud provincial, Roxana Chahla solicitó a los familiares de los pacientes que "confíen en los médicos".
 
En tanto, los empleados del hospital pediátrico realizaron este mediodía una asamblea para exigir mejores condiciones de seguridad para realizar su tarea y estudian la posibilidad de iniciar un plan de lucha hasta obtener respuestas. "Queremos que de una vez por todas se adopten las medidas necesarias para resguardar nuestra integridad física, que viene siendo amenazada con este tipo de hechos, donde los padres de los pacientes se ponen violentos y agreden al personal", dijo a LA NACION la doctora Cristina Argota, vocera de los trabajadores.
 
La profesional contó que hoy vivieron otro momento de tensión cuando el policía que denunciaron ante la Justicia pasó por el lugar donde hacían la asamblea en una actitud intimidante. "El agresor pasó por la asamblea hospitalaria desafiante, riéndose, provocador con toda la impunidad que le da este gobierno", se quejó la profesional, quien anticipó que podrían parar la guardia del hospital para exigir mejores condiciones de seguridad.
 
 
El hecho
 
Los trabajadores de la salud contaron que el hecho tuvo lugar aproximadamente a la 1 de la madrugada del domingo, cuando el policía amenazó al personal de seguridad privada del hospital para que lo dejen entrar al shock room donde atendían a su hija de 3 años, quien padece una grave cardiopatía. Según los testigos, cuando entró a la sala, el uniformado sacó su arma reglamentaria y le apuntó al personal, lo que provocó pánico entre los familiares de otros pacientes que estaban siendo atendidos.
 
La médica que estaba encargada de la guardia, quien pidió mantener su nombre bajo reserva, dijo que la pequeña ingresó a las 23.30, en un estado cianótico, con graves dificultades para respirar, como consecuencia de una afección cardíaca congénita que padece y por la que fue operada hace unos meses (la pequeña nació con un ventrículo único). Según la profesional, el padre de la nena entró a los gritos, les dijo que estaba desesperado, sacó su arma y la remontó. La médica le dijo a Zavaleta que su nena ya había sido estabilizada y que se iba a recuperar, con lo que logró calmarlo.
 
"No sólo en Tucumán, en todo el mundo existen este tipo de incidentes que son impredecibles. Entendemos la angustia, miedo, temor de los familiares de un paciente internado pero tienen que confiar en el sistema de salud porque hay profesionales altamente capacitados", comentó la ministra Chahla.
 
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Paul Hofer, informó que el policía que amenazó a los médicos fue suspendido y está siendo sumariado. "Desde Seguridad tenemos no sólo la obligación sino el deber de actuar conforme a reglamento", expresó.
 
Fuente: lanacion.com.ar 6/2/2017
Su voto: Nada

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.