La epidemia de dengue ya es la peor de la historia argentina

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Lo reconoció el ministerio de Salud. Los casos superan los 11 mil, siete veces más que los de 2004, el mayor registro anterior. Hay contagios en provincias que nunca habían sido golpeadas por el virus.

La epidemia de dengue es la peor en toda la historia argentina. Nunca antes hubo tantos enfermos infectados con el virus a través de las picaduras de mosquitos. El brote mayor había sido en 2004, con 1.493 casos autóctonos en Salta, Jujuy y Formosa. Ahora, en cambio, la epidemia ya superó los 11.000 casos. Se expandió a provincias donde no había estado, como Tucumán, Catamarca y Chaco y produjo la muerte de al menos 4 personas (aunque hay un quinto caso en estudio) .

"Es el peor año con el dengue", reconoció a Clarín el director de epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación, Juan Carlos Bossio. Según los registros nacionales, el número de casos autóctonos de dengue nunca había llegado a ser tan alto, ni tampoco el de casos importados. "Estamos en emergencia, por eso necesitamos que entre todos controlemos a los mosquitos", advirtió Delia Enría, la directora del Instituto Maiztegui e investigadora en dengue, que estaba ayer monitoreando la situación en Resistencia, Chaco.

Hay registro de casos compatibles con dengue a partir de 1916, pero el virus recién se descubrió en la década del cincuenta. En 1963 se logró la eliminación del mosquito Aedes aegypti a través de la fumigación con el insecticida DDT y se controló la transmisión de la enfermedad. "Esta infección no era tan importante en el siglo pasado, ya que ni siquiera era de notificación obligatoria", contó Raúl Forlenza, director de epidemiología del Ministerio de Salud de la ciudad de Buenos Aires.

Pero el mosquito volvió a atacar en 1983 en el norte argentino y llegó a dispersarse hasta Mendoza, La Pampa y Buenos Aires (ahora se encuentra en el 90% de la ciudad, aunque aún no se halló que alguno lleve al virus del dengue). Se dieron otras situaciones que desencadenaron la re-emergencia de la infección. En 1997, se detectó que 20 personas habían contraído el virus del dengue al viajar a otros países. Un año después, se desarrollaron los primeros casos de dengue autóctono: eran 330 pacientes de la provincia de Salta que se enfermaron por las picaduras de mosquitos infectados. Desde entonces y hasta 2008, se habían registrado 3.452 casos confirmados de dengue, de los cuales 2.943 fueron autóctonos. Fueron brotes ocurridos en diferentes localidades de las provincias de Salta, Jujuy, Misiones, Formosa y Corrientes (las únicas provincias que habían reportado casos autóctonos hasta el 2008).

La epidemia de este verano, en cambio, se disparó con todo. En Orán, Salta, la primer persona afectada sintió los síntomas del dengue el 3 de enero pasado. En la última semana de enero, se confirmaron en Caimancito, en Jujuy. Después, se desarrollaron los casos autóctonos de las provincias de Chaco, Catamarca, Tucumán y Corrientes, y hoy ya suman más de 10.000 casos de personas infectadas en su zona de residencia. Aparecieron también viajeros que importaron la enfermedad en las provincias de Neuquén, La Pampa, Buenos Aires, Mendoza, La Rioja, Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe, y Formosa y en la ciudad de Buenos Aires.

Para controlar el avance, el Ministerio de Salud, a cargo de Graciela Ocaña, instaló ayer puestos de información en los aeropuertos. La cartera de salud bonaerense, colaborará en fumigación de San Nicolás y Luján los días previos a la peregrinación de Semana Santa.

¿Podría haberse evitado semejante epidemia? La doctora Enría contestó que "era esperable el avance del dengue por la desigualdad social, la urbanización no planificada, el aumento de la temperatura, entre otros factores, que facilitan la proliferación del mosquito con el virus del dengue".

El infectólogo Tomás Orduna, del Hospital Muñiz, coincidió con la investigadora y agregó: "Las ciudades están llenas de cacharros, llantas, basureros, botellas, piletas que no se usan. El impacto de esta epidemia se podría haber minimizado si se evitaban esos criaderos de mosquitos. Recién ahora empiezan a tomar decisiones".

El presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud, Jorge Yabkowski, opinó que la epidemia "pone al descubierto la ausencia de políticas públicas de salud, tanto del Estado nacional como de los estados provinciales".

Fuente: Clarín

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