Bolivia le gana a Salta la carrera de la salud

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp
Hasta hace poco, nuestra provincia asistía a los pueblos vecinos a la frontera. Ahora Tarija nos tiene que prestar medicamentos.
 
Contra la realidad, no hay relato que resista. Las autoridades sanitarias de Tarija prestaron generosamente 700 dosis de Glucantime para el tratamiento de los pacientes con leishmaniasis. El fármaco se produce en Francia y los responsables de la salud salteña no gestionaron su provisión en tiempo y forma. La gerenta del hospital San Vicente de Paúl, Liliana Canini, viajó a buscar las dosis, que deberán ser devueltas en dos meses.
 
Más allá de la solidaridad entre países hermanos, es evidente que el desarrollo sanitario corre desparejo a ambos lados de la frontera.
 
En 1979, Bolivia sufrió la última epidemia de poliomielitis, con medio centenar de casos. En la Argentina, la enfermedad había sido erradicada dos décadas antes. Una niña boliviana falleció en Salvador Mazza. El director del hospital, Eduardo Baggio, logró que en 12 horas llegaran desde Córdoba a la frontera 30 mil dosis de vacuna Sabin, que se aplicaron en pocas horas en Salvador Mazza, San José de Pocitos y Yacuiba. 
Hoy, la relación parece haberse invertido.
 
En los últimos meses, el gobierno de Evo Morales invirtió dos millones de dólares en salud Pública en Yacuiba, y ya está en marcha un hospital oncológico en Tarija, con una inversión de 44 millones de dólares. La falta de medicamentos para la leishmaniasis no puede ser atribuida a "cuestiones culturales", sino a imprevisión.
 
El olvido de la frontera es un síntoma y no debe pasar desapercibido. A pesar de que el presupuesto provincial se multiplicó por diez, en valores nominales, en diez años, la "década ganada" no llegó a la salud pública. Una prueba de que con la plata sola no alcanza.
 
Fuente: eltribuno.info 29/8/2015
Su voto: Nada