Mendoza: El caso de la niña del médico chileno está en la Justicia de Familia

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

Un juez de familia tendrá que analizar quiénes son los padres de la chiquita  antes de autorizar que viaje a Chile. Este proceso normalmente lleva varios meses. Por otra parte, avanza la investigación de la fiscal Claudia Ríos.
 
“En el nuevo Código Civil no está regulada la gestación por sustitución, pero sí se considera la voluntad procreacional. En este caso, la persona que gestó no tiene ninguna intención de ser madre. Aparte ni siquiera aportó material genético y no debería figurar como mamá de la criatura, sino sólo el papá que aportó el material genético y tiene la voluntad de ser padre”. Así  explicó Eleonora Lamm, subdirectora de Derechos Humanos de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, cómo debería considerarse el problema de filiación que se presenta en el caso de la beba de un neurólogo chileno que junto con su novio intentó sacarla hacia Chile, pero no pudo porque las autoridades del Aeropuerto local dudaron de la validez del permiso de salida, firmado por la mujer gestante.
 
El caso terminó generando esta semana una gran polémica, porque la fiscal de Delitos Complejos Claudia Ríos investiga sólo al abogado Juan Pablo Rojas Pascual y al instituto Tersoglio, no por haber asistido a los papás chilenos en el procedimiento de gestación por sustitución sino porque sospecharía que podría existir algún delito relacionado con la comercialización de niños. Pero lo cierto es que Ríos todavía no ha explicado con exactitud el núcleo de su trabajo.
 
Ahora, en tanto esa investigación continúa y el posible delito cometido se define en el marco del Código Penal y con las pruebas reunidas, la Justicia de familia deberá proteger los derechos de la recién nacida, por lo que en ese sentido no queda otro camino que definir formalmente quiénes son los padres de la criatura.
 
El problema por resolver
 
Este problema se desprende de que la niña fue anotada en el Registro Civil con el apellido de la gestante, quien, como explica Lamm, sólo prestó su cuerpo para dar a luz al bebé, pero no tiene intención alguna de ser la madre de la nena ni tampoco puso sus ovarios para el procedimiento de fertilización asistida.
 
La opción de anotarla de esta forma era a los efectos de agilizar los trámites y obtener, por escribano público, un permiso de viaje para el médico chileno, quien es papá biológico de la niña ya que aportó su esperma para formar el embrión. Pero ese camino complica hacia adelante la existencia civil de la niña.
 
“Lo más importante en estas filiaciones es que coincidan con la realidad y si esta bebita tiene dos papás, por el interés superior de la niña  conviene que también tenga dos papás en el plano jurídico, que les pueda reclamar alimentos a los dos, que ellos tengan responsabilidades sobre el cuidado de la niña, etcétera. Pero para que esto sea así se tienen que hacer las cosas jurídicamente bien, se tiene que regular la gestación por sustitución para no dar lugar a las especulaciones que se han planteado en la provincia estos días”, indicó Lamm.
 
A su vez, la especialista en derecho internacional de familia Fabiana Quaini detalló que desde el principio este proceso de gestación por sustitución “debió ser planteado con total transparencia a un juez de familia, explicando quiénes eran los padres con la voluntad de procrear, qué papel tenía la gestante, presentando el consentimiento informado de la gestante y sus informes psicológicos, el ADN del papá biológico  y esperar el fallo para poder inscribir a la pequeña en el Registro Civil, pero esto requería de tiempo, al menos de 8 meses luego del nacimiento de la beba. Entonces, cuando se quiere hacer todo rápido, se hace lo que hizo este médico chileno”.
 
Necesaria regulación
 
Ambas especialistas señalaron la necesidad de regular la gestación por sustitución, ya que este tipo de casos seguirán apareciendo, poniendo en riesgo muchos derechos humanos, como los de formar una familia tanto en parejas homosexuales como heterosexuales, o solteros que eligen esta posibilidad para tener un bebé, o de las mismas mujeres gestantes, quienes también deben estar bien informadas sobre sus derechos.
 
Justamente el proyecto de ley presentado por Laura Montero en el Congreso nacional y del cual Lamm es la principal asesora, propone penalizar a quienes intermedian entre las gestantes y quienes quieren un hijo por gestación sustituida si es que esta acción se hace de forma habitual o de manera lucrativa.
 
Asimismo, se establece una compensación para la mujer gestante, y los gastos del parto  deben ir a cargo de los papás del bebé por nacer, pero sin que existan beneficios económicos para nadie. Incluso está pensado colocar montos uniformes para los profesionales que necesariamente deben intervenir, para que el derecho a formar una familia a través de este método sea accesible a todos y no sólo para los que tienen disponibilidad de pagar grandes sumas de dinero.
 
Fuente: diariouno.com.ar 23/8/2015
Su voto: Nada