Estrés: alertan sobre las enfermedades que puede provocar en las mujeres

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Somos mucho más susceptibles que los hombres a sufrir este estado de tensión que puede generar desequilibrios en el cuerpo y en la mente. Claves para evitarlo.
 
mos mucho más susceptibles al estrés que los hombres. Este estado de tensión puede generar desequilibrios en su cuerpo y en su mente por causa de influencias externas o internas y es el común denominador de varias enfermedades.
 
Existen cinco males principales que comúnmente aquejan a las mujeres que presentan estrés. Éstos son:
 
1- Enfermedades que afectan al corazón: al sufrir de estrés, se puede elevar la presión arterial y esto puede llegar a causar ataques cardíacos.
 
2- Trastornos en el ciclo menstrual: como las hormonas sexuales y las que se producen por el estrés se regulan por la misma glándula, que es el hipotálamo, pueden producirse diferentes problemas ovulatorios, irregularidad en el período o infertilidad.
 
3- Sentimiento de malestar en las extremidades superiores: está asociado a malas posturas, movimientos muy repetitivos e intensos, un ritmo de trabajo acelerado, vibraciones de manos y brazos o levantamiento de cargas.
 
4- Molestias en la piel: el estrés excesivo puede causar descamación, irritación, resquebrajamiento y picazón. También, puede propiciar la aparición de acné, excesiva caída del pelo, uñas quebradizas  y erupciones.
 
5- Problemas digestivos: se presentan sin una causa aparente, pero en realidad son producto del cansancio y las tensiones del día. Gastritis, náuseas, diarreas, inflamación y dolor abdominal son los más comunes.
 
Cómo prevenir
 
Los expertos proponen distintos ejercicios y formas para prevenirlos, porque prevenir es actuar doblemente y con mayor eficacia, es adelantarse a los hechos, es ahorrarse el gasto que implica curar posteriormente.
 
Algunos consejos son:
 
* Realizar estiramientos de respiración activa y pasiva para trabajar de una manera fácil y más relajada.
 
* Llevar a cabo ejercicios grupales en la oficina con el fin de generar calma y reducir las situaciones tensionales.
 
* Evitar el sedentarismo y promover la salida a la pasividad con acciones de elongación y relajación.
 
* No utilizar herramientas demasiado grandes o pesadas para evitar las posturas de agarre incómodas o forzadas de la muñeca y los dedos o la sobrepresión de distintas zonas de la mano.
 
* Controlar la columna: acostarse en el piso, manteniendo los abdominales apretados sin que se despegue la espalda, y elevar ambas piernas estiradas. Luego ir despegando la pelvis lentamente hasta poder ubicar las manos por encima de las caderas.
 
* Relajar flexores de los dedos en aquellas que pasan largas horas con el teclado o el mouse.
 
 
 
Fuente: Psicólogo Tomás Kelly y Kinesiólogo Martín Mangiaterra, de Eustress.
 
Fuente: Clarín 30/06/2015
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