Asocian exposici贸n a plaguicidas y riesgo de desarrollar Parkinson

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp

"Deberíamos pensar en regular su uso para evitar la exposición humana", dicen investigadores.
                                                  
La exposición a los plaguicidas que bloquean la enzima aldehído dehidrogenasa (ALDH, por su nombre en inglés) está asociada con un aumento del riesgo de desarrollar Parkinson, mostraron nuevos estudios.
Y en los portadores de las variaciones comunes del gen ALDH2, ese efecto es aún mayor, según afirma el equipo de la doctora Beate Ritz, de la Escuela Fielding de Salud Pública de UCLA, Los Angeles.
"Ahora que sabemos que esas sustancias químicas inhiben esa vía y son riesgosas para la población, deberíamos pensar en regular su uso para evitar la exposición humana", dijo Ritz.

La ALDH elimina un metabolito dañino de la dopamina llamado DOPAL, según explican los autores en la revista Neurology. De modo que "su inhibición ofrece un mecanismo potencial de pérdida preferencial de las neuronas dopaminérgicas en el Parkinson".
El equipo desarrolló un ensayo ex vivo para identificar si los plaguicidas inhibían la actividad neuronal de la ALDH. Probó 26 pesticidas y halló 11 que bloqueaban a la ALDH, como maneb, ziram, triflumizola, captan, folpet y dieldrín.

Luego estimó la exposición a ocho de los plaguicidas inhibidores de la ALDH en 360 pacientes con Parkinson y en 816 personas saludables que participaban del Estudio sobre los Genes y el Ambiente del Parkinson.
Los participantes vivían en Central Valley, California, una región agrícola con uso intensivo de plaguicidas. Los autores identificaron siete haplotipos de ALDH2 en los participantes y los dividieron en dos grupos.
Observaron que a mayor exposición a uno de los ocho plaguicidas, mayor riesgo de padecer Parkinson. La exposición a un plaguicida inhibidor de la ALDH en el trabajo y el hogar elevaba un 65-600 por ciento el riesgo de desarrollar Parkinson.

La cantidad de plaguicidas a la que estaba expuesta una persona también potenciaba el riesgo.
En los participantes homocigotos para el alelo 1 de ALDH2, la exposición a cualquier nivel de plaguicidas inhibidores de la ALDH no elevaba el riesgo de padecer Parkinson.
Pero en aquellos con por lo menos una copia del alelo 2 (un tercio de los participantes), la exposición aumentaba entre dos y cinco veces ese riesgo.

"Los participantes que sufrían de esa exposición nunca la percibirían", comentó Ritz. "Es exposición ambiental en las comunidades en la que la industria agropecuaria utiliza esos agentes", agregó.
Por lo tanto, opinó que no serviría recomendarles a esas poblaciones que se muden para reducir el riesgo y propuso imponer regulaciones para crear zonas de resguardo entre las áreas donde se utilizan esos plaguicidas y donde la gente vive y trabaja o, directamente, prohibir esas sustancias.

"Necesitamos prevenir la exposición. No es una responsabilidad personal, sino social, la de vigilar qué toxinas estamos esparciendo en el ambiente y no deberían utilizarse cerca de los seres humanos", afirmó.
Algunos plaguicidas evaluados no bloquearon la actividad de la ALDH. "Eso es lo interesante de estos resultados. Son muy específicos", dijo Ritz. "Avanzamos mucho desde que anunciamos que todos los plaguicidas eran neurotóxicos y causaban Parkinson", agregó.

Ritz aseguró que estos resultados orientan el camino hacia nuevas estrategias para tratar y prevenir el Parkinson.
La doctora Freya Kamel, del Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental, Research Triangle Park, Carolina del Norte, revisó el estudio para Reuters Health y consideró que "está bien realizado y es importante".
"Abre nuevas líneas de investigación y plantea nuevas estrategias para prevenir o retrasar el avance del Parkinson. Si se pudiera retrasar su avance, cambiaría la vida de los pacientes", aseguró Kamel.

Su voto: Nada

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra p煤blicamente.