Reforma de Salud de EE.UU. supera primer obstáculo en el Senado

El líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, presentó su propuesta para debatir el plan que fue aprobada este sábado. El Senado estadounidense espera iniciar el debate luego del receso del Día de Acción de Gracias.

Con 60 votos a favor en la Cámara Alta, la propuesta de reforma sanitaria ya se encuentra programada para debatir luego del receso festivo del Día de Acción de Gracias, con muchas ideas tanto a favor como en contra. La reforma mantiene esperanzada a un gran número de estadounidenses.
   

La reforma sanitaria en Estados Unidos logró pasar un primer obstáculo este sábado luego que el Senado aprobara la propuesta del líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, de debatir el plan de reforma en la Cámara Alta.

En una sesión extraordinaria para intentar dar un impulso al proceso, los demócratas consiguieron los 60 votos que necesitaban para iniciar el histórico debate sobre la reforma del sistema de salud estadounidense, frente a 40 republicanos que votaron unánimemente en contra.

Para ello contaron con el apoyo de las senadoras Blanche Lincoln y Mary Landrieu, demócratas independientes, que no habían expresado en público su postura sobre la votación hasta la noche del sábado. Sin embargo, el que hayan votado a favor del inicio de la discusión no significa que vayan a apoyar el plan.

"Mi voto de hoy para avanzar en este importante debate de ninguna manera debe interpretarse como una indicación de cómo podría votar si el debate llega a su fin", advirtió Landrieu y subrayó que "es un voto para seguir adelante, pero queda mucho por hacer".

Pero este domingo los republicanos trazaron su estrategia de batalla, y el líder republicano en el Congreso, Mitch McConnell, de Kentucky, advirtió a los demócratas que aún queda un largo camino por delante.

El debate comenzará a partir del 30 de noviembre, tras el receso festivo por el Día de Acción de Gracias, y se prevé que dure varias semanas; además, no está claro que concluya a tiempo para que el presidente, Barack Obama, firme el proyecto de ley antes de fin de año, ya que cuando el Senado apruebe su versión, un comité de ambas cámaras deberá reunirse para unificar sus propuestas.

El texto prevé, entre otros puntos, la implementación de una alternativa pública de cobertura de salud para competir con las aseguradoras privadas.

Esta cobertura, cuyo costo se estima en 848 mil millones de dólares hasta 2019, debería permitir ahorrar y a la vez reducir el déficit presupuestario estadounidense de 130 mil millones de dólares en el mismo período.

La aprobación del proyecto de ley por el Senado obligaría a éste y a la Cámara de Representantes, que aprobó su propio texto sobre la reforma del sistema de cobertura médica el 7 de noviembre, a negociar un acuerdo.

La Cámara de los Representantes aprobó su proyecto de reforma hace dos semanas, con un margen de tan sólo cinco votos; esta propuesta, bastante parecida, aumenta la cifra de personas con cobertura, pero también aumenta el gasto, lo que es rechazado por los conservadores.

La versión del Senado contiene la "opción pública" pero, a diferencia de la Cámara Baja, permite que los gobiernos estatales puedan optar por salirse del "intercambio de seguros", un sistema al que pueden optar personas sin seguro por medio de sus empleadores.

Ambos proyectos multan a los ciudadanos que no tengan un seguro y proponen que se aumente hasta los 26 ó 27 años la edad para que los jóvenes permanezcan en las pólizas de sus padres.

La Cámara Baja propone que el cargo de los seguros sea el doble para las personas mayores que para los jóvenes, mientras que el Senado pide que el coste sea tres veces superior.

Patrick Leahy, senador demócrata de Vermont, dijo que era vital apoyar el proyecto de ley: "El país sufre cuando no se actúa ante las serias dificultades que millones de estadounidenses comunes y corrientes enfrentan en su vida diaria".

Pero el líder republicano Mitch McConnell instó a los senadores a votar en contra "de este programa de gasto impresionante en un momento en que muchos dirían que nuestros banqueros internacionales, los chinos, están dando conferencias acerca de la deuda".

Fuente: TeleSur
23.11.09

Su voto: Nada