La SEDRONAR serÃa destruÃda
El jefe de gabinete mantiene una dura interna con el titular de la Sedronar, José Granero. La semana que viene Cristina Kirchner podría firmar un decreto que disolvería la Secretaría y la dividiría en tres organismos
La semana que viene Cristina Kirchner podría firmar un decreto que disolvería la Secretaría y la dividiría en tres organismos que pasarían a depender de los ministerios de Desarrollo Social, Salud y Justicia. Este último se quedaría con el Registro nacional de Precursores químicos, como la efedrina.
Las deudas pendientes de Aníbal Fernández a lo largo de su incursión en el kirchnerismo parecen encontrar sus días de pago desde que el ex duhaldista se convirtió en el jefe de gabinete de la Nación.
Este medio explicó la interna que tiene el quilmeño hace más de dos años con el dentista de Néstor Kirchner, José Ramón Granero, que desde 2003 está a cargo de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico, más conocida como la Sedronar.
Aníbal intentó en reiteradas ocasiones minar el espacio de Granero, ya sea mediante encuestas “para conocer la realidad de lo que está sucediendo en materia de drogas” o creando un Consejo consultivo sobre drogas, un organismo paralelo a Sedronar que incluso motivó la redacción del Plan Nacional de drogas enviado al Congreso.
Granero, que también fue vicegobernador de Santa Cruz y director del Pami, logró resistir a esos embates y mantenerse en su cargo, además de esquivar la disolución de la Sedronar en varias ocasiones, una intentona que se repite desde la creación de la Secretaría en 1991. Pero la resistencia del odontólogo parece haber llegado a su fin.
Como pudo saber este medio, la presión de Aníbal surtiría su efecto la semana que viene, cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmaría el decreto para disolver la Sedronar y esparcir su estructura (y sus casi 350 empleados) en tres ministerios.
Esto fue revelado a La Política Online por una técnica en prevención de la Sedronar, Silvia Curi, que tiene acceso a Granero. Según Curi, “la única manera de luchar contra la droga es mediante una estructura como la de Sedronar, que si bien tiene defectos, está reconocida internacionalmente como el único organismo en el país capaz de prevenir y luchar contra el narcotráfico”.
Pero como afirmó la técnica a este medio, Aníbal ya se reunió con el ministro de Salud, José Luis Manzur para planificar cómo distribuir la actual estructura de la Secretaría.
La repartija
La Sedronar cuenta hoy en día con dos subsecretarías, la de Planificación, Prevención y Asistencia y la de Planeamiento y Control del Narcotráfico. Si Cristina firma el decreto la semana que viene, la primera Subsecretaria se dividiría en dos.
La parte de Prevención pasaría a estar bajo la obrita del ministerio de Desarrollo Social que encabeza Alicia Kirchner y la sección de Asistencia se cobijaría debajo del brazo del ministerio de Salud que dirige Manzur.
En tanto que la Subsecretaría referida al Narcotráfico, que incluye además al Registro Nacional de Precursores Químicos (Renpre) que encabeza el licenciado Julio de Orué, pasaría a estar bajo la órbita de un ámbito que le es familiar a Aníbal: el ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos que hoy conduce Julio César Alak.
El problema según Curi, no es sólo el destino que tendrán los casi 350 empleados si se disuelve la Sedronar, ya que de eso se está ocupando Aníbal. De hecho, un secretario suyo mantendrá el lunes una reunión con las autoridades del gremio ATE, como afirmó Curi a este medio, para definir quién será el interlocutor del Estado para negociar el traslado del personal a los tres ministerios que recibirían las distintas partes de la Secretaría disuelta.
Los gremios no representarán un obstáculo si se les asegura que los actuales empleados conservarán el trabajo. Pero más allá del tema laboral, Curi explicó a La Política Online que si la lucha contra el narcotráfico en la Argentina deja de estar representada por una Secretaría de Estado, los créditos internacionales y las capacitaciones que durante todo el año se reciben del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), dejarán de existir.
Si no se recibe el apoyo de estos organismos internacionales, muchos de los programas que actualmente lleva a cabo la Sedronar en materia de prevención y capacitación, dejarán de estar vigentes.
Un ejemplo de ello es el Observatorio de drogas, que tiene “como función básica el estudio y evaluación de la problemática del uso indebido de las drogas y el tráfico de estupefacientes”, como indica la página oficial de la Secretaría, y que es financiado por la CICAD.
Del mismo modo, proyectos como el “Prevenir”, que dicta cursos de capacitación para la prevención en las Comunas y está financiado por el BID, o el proyecto “Quiero ser”, que capacita a chicos de 9 a 14 años en las escuelas y está financiado por la CICAD, serán historia.
Por otro lado, Curi sospecha del paradero que puedan llegar a tener los 600 becados que tiene hoy en día la Sedronar para asistencia y tratamientos de internación.
La caja
Además de la “vendetta” de Aníbal hacia Granero, cabe preguntarse por qué el funcionario quilmeño está empecinado en dar por tierra con la Sedronar, más aún teniendo en cuenta que el presupuesto anual de la Secretaría no supera los 30 millones de pesos.
Este presupuesto no es tentador como en otros años (se ha venido reduciendo año tras año), por lo que difícilmente sea motivo de una presión semejante, pese a que esos 30 millones puedan utilizarse luego para otros gastos del Gobierno.
Es entonces cuando todas las flechas apuntan al Registro Nacional de Precursores Químicos. Como explicó Curi a La Política Online, todas las fábricas del país que utilicen este tipo de substancias (que se utilizan tanto para fabricar pintura como para elaborar drogas sintéticas, como es el caso de la efedrina), deben estar inscriptas en ese registro y para ello deben pagar un canon.
Si bien ese canon no es de seis cifras, como constató la técnica, representa una suma astronómica, puesto que el registro es a nivel nacional. Si ese registro pasa a la órbita de Justicia, los fondos que se obtuvieran mediante él ya no tendrían el destino único de prevenir y luchar contra la droga, sino que se perderían en la nubosidad de la cartera que encabeza Alak y podrían ser utilizados para cualquier tipo de gastos.
La otra conclusión es idéntica a la que llegó este medio en septiembre del año pasado (ver nota “Los manejos secretos de Aníbal para controlar la efedrina”): Aníbal Fernández quiere el control absoluto de los precursores químicos y del narcotráfico, algo que obstaculizaba su enemigo pingüino, Granero.
La semana que viene, Granero quizás deje de ser un problema para el ex intendente de Quilmes.
Fuente: Radio Fenix La Rioja
25.09.09