Córdoba: ya hay 1,6 millones de cordobeses que no tienen obra social

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En un año se incrementó en 167 mil el número de cordobeses fuera de la seguridad social. Se llegó al 47% de la población.
Hospitales y centros de salud experimentan un aumento inusual de consultas por pacientes que perdieron su empleo y la cobertura.
La pérdida de un trabajo formal no sólo repercute en un menor ingreso. También diluye aquella red de contención formada, entre otras cosas, por una obra social. Muchos cordobeses experimentan en carne propia la sensación aterradora de andar a gatas al borde del abismo. Y otros tantos hoy deben endeudarse para comer o pagar su medicina.
 
En apenas 12 meses, la cantidad de asalariados sin descuento jubilatorio –así registra el Indec el empleo informal– pasó en el Gran Córdoba del 37 al 42,8 por ciento: el salto fue de 5,8 puntos porcentuales. En el Gran Río Cuarto, el resultado fue peor: llegó al 45 por ciento.
 
Las cifras demuestran que la crisis económica no sólo está afectando a la pobreza estructural, sino también a aquellos que antes tenían un empleo en blanco y hoy ven cómo se va deshilachando debajo de sus pies la red de contención social.
 
Según datos del Ministerio de Salud provincial, el porcentaje de cordobeses sin obra social pasó del 42 al 47 por ciento en un año. Los datos, que se desprenden del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (Sisa), indican que en enero del 2018 había 1.440.069 personas sin cobertura. Pero en diciembre de ese mismo año, la cifra trepó a 1.607.331. Esto es: 167.262 cordobeses más.
 
Con este aluvión de trabajadores informales, los hospitales y centros de atención periférica registran un aumento inusual de la demanda. El incremento está potenciado tanto por aquellos que se quedaron sin cobertura, como por los que sí la tienen, pero con restricciones.
 
“La inflación, devaluación y pérdida del valor del salario debilitan al subsector de la seguridad social –explicó el ministro de Salud provincial, Francisco Fortuna–. Eso hace que los que tienen obras sociales también asistan a hospitales públicos”.
 
En 2018, las cirugías aumentaron un 22 por ciento, aunque esto también se debió a una mejora en la capacidad de respuesta, explicaron desde el área.
 
Y en los 98 centros de atención primaria de la ciudad de Córdoba, la demanda creció un 9,7 por ciento en el último cuatrimestre del 2018, en comparación con el mismo período del año anterior. El total de consultas médicas pasó de 248.620 a 272.683 durante ese lapso de tiempo.
 
“Registramos un incremento en meses que no son los de mayor demanda, como sí puede ser el invierno –indicó Gabriel Acevedo, secretario de Salud municipal–. En parte, este fenómeno se explica por la gente que perdió su empleo formal o por los que sufrieron restricciones en su obra social”.
 
 
La tendencia se mantuvo en enero, cuando se atendieron 58.932 consultas, contra las 55.347 del mismo mes del año pasado. La suba fue del 6 por ciento.
 
“Otro de los factores que inciden es la entrega de medicación gratuita”, agregó Acevedo.
 
Fue justamente la dificultad en el acceso a una medicación lo que impulsó a buena parte de los cordobeses a pedir un crédito en el Banco de la Gente. “Muchos lo piden para comer o comprar remedios, como pasa con otro tipo de ayuda social”, se sinceró un empleado de esa entidad (ver página 5).
 
 
En Córdoba, hay 296.430 niños o niñas, menores de 18 años o con discapacidad, que reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH). A escala país se informó que hay casi 300 mil beneficiarios más, pero en la delegación Córdoba de Anses no se ofreció el detalle de cuántos de ellos son cordobeses.
 
Fuente: lavoz.com.ar 29/3/2019
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