La CGT presiona por fondos por $ 5.500 millones

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El dinero proviene de un pago que OSDE hizo al Estado. Los gremios quieren que se reparta entre las obras sociales.
 
Pablo Maradei
 
No es novedad el reclamo sindical al Gobierno para que llegue dinero fresco a las obras sociales: de hecho, en junio Mauricio Macri firmó un decreto para restituir 4.500 millones de pesos para compra de maquinaria médica, reembolso que no se concretó. Incluso desde el Gobierno habían dicho que no sería un reparto automático, lo que dejó traslucir que sería utilizado "como una herramienta política". También la CGT viene pidiendo que se actualicen los montos que reciben las obras sociales por cada monotributista o jubilado (689 y 192 pesos, respectivamente).
 
El nuevo filón por el que discuten ahora es por unos 5.500 millones de pesos que el Ministerio de Salud y Desarrollo Social recibió de OSDE cuando, para cerrar una causa por no haber hecho aportes al Fondo Solidario de Redistribución (FSR), accedió a pagar 8.000 millones de pesos al Estado. La CGT reclama $ 4.000 millones que ya ingresaron al Ministerio con destino a la CUS (Cobertura Universal de Salud) más otros 1.500 millones de pesos que ingresarán en 10 cuotas de acá a diciembre.
 
Los gremios esperan que, vía DNU, se transfiera ese dinero a la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) y de ahí se redistribuya a las obras sociales.
 
"Esa plata es del Fondo Solidario y debe estar ahí", le trasmitió un sindicalista al ministro de Producción y Trabajo Dante Sica y a su mano derecha, Ignacio Pérez Ribas, en una cena que hubo el miércoles pasado en el gremio de Sanidad. Participó todo el arco sindical menos el moyanismo: se alistaron en la mesa, por ejemplo: los hermanos Héctor y Rodolfo Daer, Carlos Acuña, José Luis Lingeri, Andrés Rodríguez, Gerardo Martínez, Omar Viviani, Guillermo Moser, Sergio Sasia, Omar Maturano, Antonio Caló y Carlos West Ocampo.
 
Fuentes sindicales comentaron a este diario que están bregando para que la SSS destrabe 3.000 millones de pesos para que sean destinados al SUR (Sistema Único de Reintegros); programa que reintegra a las obras sociales el gasto en el que se incurre por prestaciones de alta complejidad. La deuda total de la SSS con el SUR está en torno a los 7.000 millones de pesos.
 
Más allá de que la CGT aún no habló de paro nacional porque su Consejo Directivo no se reunió, varios dirigentes aislados se mostraron proclives a ir en ese rumbo. La liberación de estos fondos aflojaría afloja ten- siones. "Nadie habló de paro", se desmarcan los sindicalistas cuando Clarín pregunta. Por ahora lo único que avala la CGT es una marcha con gremios industriales a realizarse a principios de abril.
 
Desde el entorno de Sica prefirieron minimizar el tema y evitaron dar precisiones sobre la negociación referidas a ese encuentro nocturno. Por lo que reconstruyó este diario los jefes sindicales plantearon que se avance con la creación de la Agencia de Evaluaciones Técnicas (es un cuerpo que evaluará si corresponde o no una medicación). Es que un nuevo dato despertó el alerta sindical: el viernes, la ANMAT autorizó un remedio que cuesta un millón de dólares y que sirve para tratar la atrofia muscular espinal. Comentó a este diario un sindicalista: "Siempre se legisla sobre estos temas pero nunca sobre la cuestión de fondo, en este caso na- die dice de dónde saldrán los fondos que a nuestro criterio deberían salir de la Superintendencia".
 
También se habló del blanqueo laboral; herramienta clave para intentar recomponer la grilla salarial con medidas de estímulo para la formalización de trabajadores.
 
En esa línea de desfinanciamiento y acaso por tener una de las obras sociales más golpeadas por la crisis económica, Antonio Caló, secretario general de la UOM, comentó a este diario el cuadro de situación de su obra social: "Esperemos que salga este decreto; estamos en una situación crítica. A nosotros nos deben 1.000 millones de pesos”.
 
 
Fuente: clarín.com 11/3/2019
 
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