Jubilados: qué deducir del impuesto a las Ganancias

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp


Hasta que la Corte Suprema defina si hay que pagar.

Mientras la Anses amplía las retenciones a quienes lleguen al mínimo con la suma de distintas prestaciones, te presentamos esta guía para descontar alquileres, gastos médicos y otros ítems del tributo a los ingresos.
 
Por Sergio Mohadeb
A partir de ahora, los jubilados cuyo ingreso total supere los $55.854 mensuales pagan impuesto a las Ganancias. Y en el mes de marzo lo harán quienes cobren un total de $62.462, por la movilidad jubilatoria. A estas cifras hay que sumarle el proporcional del aguinaldo.
 
La novedad es que -con una nueva resolución de Anses- se aplicará la ley y comenzarán a computarse la sumatoria de ingresos provenientes de, por ejemplo, una pensión y una jubilación. Hasta enero se tomaron separadamente y no siempre se alcanzaba el mínimo no imponible.
Por consiguiente, quien gane más de seis jubilaciones mínimas, incluso de distintas fuentes, tendrá el mismo esquema de descuento que los trabajadores en actividad.
Según la información oficial, a partir de ahora se sumarán los haberes correspondientes a todos los beneficios otorgados por Anses en cabeza del mismo titular. Si llegan a ese umbral, se empezará a retener y descontarles el impuesto a las ganancias.
 
Esto generó sorpresa en los jubilados a quienes les empezó a llegar la retención en el recibo: “Me llamó mucha gente que cobra una jubilación y una pensión”, dice Andrés Robledo, contador público y tributarista.
El profesional agrega: “Hay que ver quién percibe la renta y en este caso es la misma persona la que la cobra, por ende tiene cierta coherencia con la ley del impuesto porque la capacidad contributiva es la misma más allá de que se reparta en distintas unidades”.
 
“El nuevo sistema es coherente con el sistema progresivo de escalas de la ley, que expresamente cita a las jubilaciones como renta de cuarta categoría”, agrega Robledo, pero aclara que debería debatirse el mínimo no imponible.
 
En el mismo sentido, Iván Sasovsky, contador público y también especializado en impuestos explica: “Desde el punto de vista técnico, tanto las jubilaciones como las pensiones están alcanzadas por el impuesto a las Ganancias. Esto pasó siempre. Como para el empleado que trabaja los aportes son deducibles de la base de cálculo, cuando se pagan por vía de jubilación está alcanzados por el impuesto. Y esta nueva resolución equipara los beneficios previsionales como si fuese un caso de pluriempleo”.
 
"También debe verse desde el punto de vista de la razonabilidad, es decir, si el Estado debería cobrarle el impuesto y cuál es el mínimo no imponible”, agrega el profesional especialista en tributación.
 
Qué descontar de Ganancias
Los jubilados pueden aplicar las deducciones previstas en la ley del impuesto a las Ganancias, esto es, por ejemplo, cuotas de obra social, seguro de vida y cargas de familia declaradas en el formulario 572 que él o la jubilado/a debe informar a través del SIRADIG de la AFIP.
 
El formulario debe completarse cuando haya una novedad (por ej.: nacimiento de un hijo, informa la Anses) o al finalizar cada periodo fiscal, en general a fines de enero de cada año.
 
Las deducciones permitidas son las mismas que para quienes trabajen en relación de dependencia: cargas de familia; cuotas médico asistenciales; gastos médicos y paramédicos; deducción de personal doméstico; alquiler de un inmueble destinado a casa habitación; intereses de préstamos hipotecarios y gastos de sepelio. El detalle de los ítems se deben incluir en el formulario citado (sistema Siradig, empleados o jubilados).
 
Sin embargo, y pese a que ahora se equipara a un jubilado al mismo caso de un trabajador en situación de pluriempleo, en el cual el beneficiario de la renta paga según la escala en que se encuadren todos sus ingresos acumulados, para los jubilados las deducciones siempre son menores. En general, los jubilados no suelen tener cargas de familia o hijos a su cargo. Además, hay topes para las deducciones. Por ejemplo, sí pueden deducir el 5% de la ganancia en concepto de cuotas medicina prepaga, y aparte el 40% de los gastos efectivamente realizados en salud.
Tanto para gastos médicos (con la factura) como para gastos en cuotas de obra social o medicina prepaga, hay un tope del 5% de deducción de la base imponible de ingresos. Es decir, entre ambos rubros usados hasta el tope, restarían el 10% de la ganancia neta. Es decir se aplicarían las demás deducciones y de lo que resta se computa este porcentaje.
 
Para gastos médicos se puede computar el 40% de la factura en beneficio propio o del familiar a cargo. Es decir, si la factura es por $100 se toman $40 que se restan del ingreso.
 
En principio no son deducibles los medicamentos o remedios porque el decreto menciona "honorarios" que incluye traslados, kinesiólogos, podólogos, especialistas, auxiliares, profesionales de enfermería y otros. Algo que el jubilado sí puede deducir es el acompañante no terapéutico, que por ley se encuadra como servicio doméstico.
 
Con respecto a los gastos médicos, Robledo explica: "En Estados Unidos es al revés que en la Argentina. Acá te dejan deducir las facturas de poco monto. Allá solo las importantes para generar oposición de intereses. De ese modo el jubilado tiene un incentivo para exigir la factura”.
 
Algo positivo es que recientemente incrementaron el valor de seguro de vida que puede deducirse de los $12.000 para el año 2019 se pasa a $18.000 en el 2020 y $24.000 en el 2021.
 
Además, para los jubilados que viven en ciertas zonas del país las deducciones se incrementan un 22%. Las zonas beneficiadas son las provincias de La Pampa, Río Negro, Chubut, Neuquén, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur y el partido de Patagones de la Provincia de Buenos Aires.
 
Las condiciones poder efectuar las deducciones son:
 
-No debe percibir otros ingresos además de las jubilaciones y pensiones.
 
-No debe estar alcanzado por el Impuesto sobre los Bienes Personales, siempre y cuando esta obligación no surja exclusivamente de la tenencia de un inmueble para vivienda única.
 
El debate sobre la imposición de Ganancias a las jubilaciones
Hay algunos precedentes de jueces que fallaron a favor del jubilado y ordenaron no retenerle el impuesto a las Ganancias, pero la jurisprudencia no es uniforme y se espera una resolución de la Corte Suprema. La procuradora ante el tribunal dictaminó que el impuesto a las jubilaciones es constitucional.
 
Leé también
La Corte Suprema se prepara para definir si las jubilaciones deben seguir pagando Ganancias
La Sala 2 de la Cámara Federal de la Seguridad Social argumentó a favor de la no retención. “Resultaría a todas luces contradictorio reconocer que los beneficios previsionales están protegidos por la garantía de integridad, proporcionalidad y sustitutividad, que consagra la (Constitución) y a la vez tipificarlos como una renta, enriquecimiento, rendimiento o ganancia gravada por el propio Estado que es el máximo responsable de velar por la vigencia y efectividad de estos principios constitucionales (C.N. art. 14 bis)”, se expidió en el caso “Calderale, Leonardo”. También hay algunos precedentes provinciales en este sentido, por ejemplo el caso “Fornari, Silvia Cristina, Lopez Silvia Liliana c / Estado Nacional, Administración Federal de Ingresos Públicos s/ Acción meramente declarativa de inconstitucionalidad”, de la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca, Río Negro, 24/02/2017.
En sentido discordante, la sala 4 de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Fedreral convalidó la constitucionalidad del gravamen (Expte. Nº 65015/2016 - "Castro, Beatriz Marina c/ EN-AFIP s/proceso de conocimiento", 07/06/2018). Argumentaron que los montos cobrados por la jubilada en virtud de su haber previsional son susceptibles de ser encuadrados sin dificultad dentro de los cánones de la ley 20.628 de impuesto a las Ganancias, a lo que cabe agregar que la configuración del gravamen decidida por el legislador involucra una cuestión ajena a la órbita del Poder Judicial, a quien no compete considerar la bondad de un sistema fiscal para buscar los tributos que requiere el erario público y decidir si uno es más conveniente que otro, sino que solo le corresponde declarar si repugna o no a los principios y garantías contenidos en la Constitución Nacional (con cita del precedente “Dejeanne Oscar Alfredo y otro c/ Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) s/amparo”, del 10 de diciembre de 2013).”
 
Mientras se siguen sentando estos precedentes, se espera una resolución de la corte que dirima definitivamente la cuestión.
 
(*) Sergio Mohadeb es fundador y titular de Derecho En Zapatillas. Es abogado con orientación en derecho del trabajo y seguridad social (UBA) y se especializó en tributación (FCE-UBA) -tesina pendiente-.
 
Fuente: tn.com.ar 13/2/2019
Su voto: Nada

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene como privado y no se muestra públicamente.