Posibles cambios en la SSS tras la salida de Triaca

Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en WhatsApp
El primero en irse será el titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Sandro Taricco. El ministro de Producción, Dante Sica, evaluará al resto del equipo del ex secretario de Trabajo y hará modificaciones “en diciembre”. 
 
Aunque seguirá ocupando su cargo hasta diciembre, la anunciada salida de Jorge Triaca ya genera cambios en el vínculo del Gobierno con los gremios. El rol protagónico que adoptará Dante Sica, quien decidió eliminar el cargo de secretario de Gobierno de Trabajo y Empleo y absorber él sus funciones, no es la única novedad. El ministro de Producción se tomará los próximos días para evaluar al equipo que heredó y luego definirá quiénes continuarán en sus funciones. Pero el primero en irse será el titular de la poderosa Superintendencia de Servicios de Salud, Sandro Taricco.
Así lo confirmaron a Clarín altas fuentes oficiales, que anticiparon que tanto Sica, como la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, consensuaron que no continúe en el cargo y, aunque recién se oficializará en los próximos días, ya le buscan reemplazante. "Es una cuestión de perfil, no es personal", explicó una voz al tanto de los movimientos. 
 
La idea, con su salida, es enviar una señal de advertencia a los gremios. "Es la última oportunidad que les damos", sostienen en el Gobierno, cuando muestran su enojo porque, según creen, algunos líderes gremiales no correspondieron a la buena predisposición de Triaca y su entorno para negociar. 
El manejo de la Superintendencia, un organismo que este año administró cerca de 40 mil millones de pesos, es uno de los símbolos de eso, señalan en Balcarce 50. La idea de poner allí una persona con un rol más técnico que político, y que sea Sica el que lleve un seguimiento más cercano del área, crece y genera un alerta en los sindicatos. Aunque, al menos por el momento, no se baraja la posibilidad de hacer un torniquete y frenar el giro de los fondos a las obras sociales, como ocurrió en el kirchnerismo.
El objetivo de Sica es empezar a sentar las bases para consensuar una reforma laboral y que se debata en el Congreso en 2020, fuera de un año electoral.
 
Si bien el vínculo con los gremios será responsabilidad de Sica, la injerencia de Stanley en la nueva designación va a ser importante, dado que en su rol de ministra de Salud tiene bajo su órbita a la Superintendencia. Es decir, avala con su firma lo que hace un funcionario que políticamente depende de un par. 
Tampoco están conformes con la tarea de Taricco en Jefatura de Gabinete. Taricco, un histórico funcionario de la SSS que llegó en 2009 de la mano de Graciela Ocaña y logró sobrevivir al cambio de gestión, era mirado con recelo por los vicejefes Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, que lo acusaban de ser demasiado dócil con los gremios. En efecto, aún con el tándem ya afuera del Gobierno, a Taricco se lo acusa de haber incrementado los reintegros por discapacidad y por no avanzar a fondo en una depuración del organismo, como pretendía el jefe de Gabinete Marcos Peña.
 
En privado, tanto en Producción y Trabajo como en Salud y Desarrollo Social se escuchan comentarios aún más duros contra su gestión. Un dato: lejos de ayudar, no cayó para nada bien el pedido que hicieron llegar algunos diputados -oficialistas y opositores- para que fuera ratificado en su cargo. 
 
Con todo, hasta la semana pasada, cerca de Taricco desestimaban las críticas y se mostraban confiados en que seguiría. En su lugar, todavía no hay un número puesto, pese a que los rumores daban cuenta de que corría con ventaja el ex director del IOMA, Sebastián Neuspiller, actual coordinador Operativo de la Superintendencia, por su cercanía con el Presidente y la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y por el trabajo hecho con Quintana para reducir los costos en la compra de medicamentos. 
Mientras, Sica evaluará a todo el equipo que heredó de Triaca. Incluso al secretario de Trabajo, Horacio Pitrau, uno que parecía firme luego del guiño en la conferencia de prensa en la que se anunció la renuncia de su jefe. En la cuerda floja, algunos señalan al secretario de Empleo Miguel Angel Ponte, aunque el ministro se tomará unos días para analizar cada caso. Eso sí, planea hacer los cambios a más tardar "en diciembre", según confiaron cerca suyo. 
También, como se hará cargo de una estructura muy grande, el ministro podría aprovechar para fusionar áreas. "Sobre todo las que son administrativas", deslizaron desde su cartera. 
 
Fuera de la órbita de Trabajo, en el Gobierno nadie se anima a asegurar cómo seguirá su relación con el secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere. Sus diferencias son casi públicas y Sica pretende mayor integración entre las áreas. La tensión quedó expuesta días atrás, en un acto que compartieron en Entre Ríos, cuando Sica olvidó el nombre de su subordinado y lo llamó "Luis María" en reiteradas ocasiones durante su discurso, lo que generó risas de los presentes y el fastidio del ex titular de la Sociedad Rural. 
 
Fuente: clarin.com 20/11/2018
 
Su voto: Nada