Los más recomendados, los menos usados

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Por qué los adolescentes no eligen los anticonceptivos de larga duración

Según cifras de la Secretaría de Salud de la Nación, cada día, 272 adolescentes se convierten en madres y padres en la Argentina y el 70% de esos embarazos no fue planificado. En el Cono Sur, uno de cada cinco nacimientos de madres adolescentes que ocurren cada año son de mujeres que ya tuvieron uno o más hijos
El 70% de los embarazos adolescentes no fue planificado (Getty)
El embarazo no planificado constituye un enorme y grave problema dentro del campo de la salud pública en general y para la mujer en particular. No sólo porque se asocia a una mayor morbilidad y riesgo de complicaciones, tanto para la madre como para el feto, sino porque alrededor del 10% de estos embarazos terminan en abortos. Asimismo, en los países donde el aborto no está legalizado, las mujeres, especialmente aquellas jóvenes y de bajos recursos, se someten a procedimientos en condiciones inseguras con riesgo de salud y de vida. En el mundo, se calcula que más del 40% de los embarazos son no planificados o no intencionales, con cifras cercanas al 60% en Argentina. En la adolescencia, la cifra de embarazos no planificados asciende a casi 70%.
 
Según datos de la Secretaría de Salud de la Nación de 2018, se estima que la tasa de embarazo adolescente (considerado en mujeres de entre 10 y 19 años) en nuestro país es de un 13,3%, siendo a su vez de un 0,3% en menores de 15 años. Esto significa que cada día, 272 adolescentes se convierten en madres en la Argentina. Y no sólo eso: se calcula que el 13,7% de todos los nacimientos del país son producto de embarazos en la adolescencia.
 
 Se calcula que el 13,7% de todos los nacimientos del país son producto de embarazos en la adolescencia
Casi tres de cada cuatro embarazos adolescentes en América Latina y el Caribe no son buscados, y cerca de la mitad terminan en abortos. Un elemento esencial en su prevención es el conocimiento, acceso y uso consistente y eficaz de anticoncepción. Tal es así que si las adolescentes que necesitan métodos anticonceptivos los utilizaran, el número de embarazos adolescentes en América Latina bajaría de 3.6 millones al año a 2.4 millones al año. Esa reducción del 43% de embarazos adolescentes a su vez redundaría en 400 mil menos partos no intencionales, 600 mil menos abortos de los cuales casi todos se realizan en forma insegura, y 200 mil menos pérdidas de embarazos no intencionales.
En el mundo, se calcula que más del 40% de los embarazos son no planificados o no intencionales (Getty)
Otro dato preocupante es el número de embarazos no planificados que ocurren antes de que la mujer alcance la mayoría de edad. En el Cono Sur, uno de cada cinco nacimientos de madres adolescentes que ocurren cada año son de mujeres que ya tuvieron uno o más hijos. Un segundo embarazo y nacimiento a edades tempranas no sólo supone intervalos entre partos demasiado cortos y no recomendables, sino que también es una evidencia que señala las oportunidades perdidas de intervención exitosa durante la atención del primer embarazo así como del nacimiento y cuidado de los hijos de madres adolescentes.
 
En la Argentina, en octubre de 2014 se incorporó el implante subdérmico dentro del marco del Programa Nacional de salud Sexual y Procreación Responsable, junto con otros métodos conceptivos como: preservativos, anticonceptivos orales e inyectables combinados y solo progesterona, dispositivos intrauterinos, anticonceptivos de emergencia.
 
Latinoamérica es la segunda región del mundo con la tasa más alta de embarazo no planificado en la adolescencia. Estos embarazos están vinculados a múltiples factores sociales, económicos y culturales que van desde la falta de información y reconocimiento sobre el derecho a elegir; la falta de educación sexual integral en las escuelas; las representaciones estereotipadas de los roles de mujeres y varones y que invisibilizan las disidencias sexuales; el abuso y la violencia sexual, hasta las dificultades para el acceso a los servicios de salud y/ o la interrupción legal del embarazo.
 
 En el Cono Sur, uno de cada cinco nacimientos de madres adolescentes que ocurren cada año son de mujeres que ya tuvieron uno o más hijos
"El embarazo adolescente aún no disminuye", afirmó Mabel Bianco, titular de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer (FEIM), en la presentación de la campaña #MostráTuPoder impulsada por organizaciones de la sociedad civil y dirigida a adolescentes entre 13 y 18 años para el reconocimiento de sus derechos y el ejercicio de sus poderes y poder elegir si tener sexo, con quién, cuándo, sin ninguna forma de violencia y /o coerción y respetando la decisión de otro de manera saludable y placentera.
 
La campaña es sucesora de "Querer posta", que el año pasado visibilizó el consentimiento en las relaciones sexuales y desnaturalizó la coerción y la violencia sexual, enfocando en el derecho que tienen los adolescentes en decidir si quieren o no tener relaciones sexuales, cuándo, dónde, cómo y con quién.
 
Cinco preguntas para comprender una problemática con una solución evidente: la educación sexual
 
El 32,9% de los adolescentes admitió que no usan métodos anticonceptivos porque no quieren (Getty)
El 32,9% de los adolescentes admitió que no usan métodos anticonceptivos porque no quieren (Getty)
La médica ginecóloga María Elisa Moltoni (MN 114737), del Departamento de Planificación Reproductiva de Halitus Instituto Médico respondió los interrogantes más usuales.
 
– ¿Cómo se previene el embarazo adolescente?
 
– Nunca podremos hablar de una sola forma de prevenirlo. La solución probablemente deba involucrar y comprometer a toda la sociedad, así como al sistema educativo y al de salud. Sabemos, por ejemplo, que no basta con contar con la provisión gratuita de un método anticonceptivo, hay que pensar en la educación que los adolescentes tienen para poder acceder y usar correctamente ese método anticonceptivo. También, debemos pensar en eliminar las barreras, que son muchas, para que los adolescentes puedan tener contacto con el sistema de salud que les proveerá un método. Y para complejizar más el tema, además de prevenir el embarazo, debemos educar en conductas sexuales seguras: no es suficiente el indicar un anticonceptivo, tenemos que incentivar el uso del preservativo para prevención de las infecciones de transmisión sexual.
 
– ¿Cuáles son los derechos de los adolescentes en materia de educación sexual, información y prevención?
 
– Afortunadamente, Argentina es un país que dispone de un marco legislativo favorable para garantizar el derecho de los adolescentes a acceder al sistema de salud en forma autónoma, sin obligación de acompañamiento de un adulto y en el marco del respeto de la confidencialidad, tal como queda explicitado en el nuevo Código Civil (Ley 26.061y 25.673, art. 26 del Código Civil y Comercial). Esto incluye el derecho a recibir anticoncepción, a partir del cual debe ser asesorado y provisto de los métodos en forma gratuita. La implementación de un programa de Educación Sexual Integral en las escuelas (Ley 26.150) y el derecho a la educación en las adolescentes durante el embarazo y lactancia (Leyes 25.808 y 25.273) también estarían garantizados, dado que lamentablemente la maternidad adolescente es una de las principales causas por las que se abandona el colegio.
 
El implante subdérmico tiene la función de inhibir la ovulación
El implante subdérmico tiene la función de inhibir la ovulación
– ¿Cuál es el mejor método anticonceptivo para un adolescente?
 
– No hay una respuesta única, el mejor método seguramente será aquel que la adolescente esté motivada para usar, sea capaz de obtener y usar correcta y consistentemente en el tiempo, garantizando así su eficacia. Tradicionalmente, uno de los métodos más populares son las pastillas anticonceptivas. Podemos decir que las pastillas actuales son muy efectivas, tienen mínimos efectos adversos y, por el contrario, proporcionan con su uso otros beneficios sumamente atractivos para las adolescentes, como puede ser la regularización del ciclo menstrual, la reducción del acné y del dolor menstrual. Pero, a pesar de la vigencia de las pastillas, hay novedades, nuevas fórmulas, formas de administración no orales por ejemplo y nuevos métodos también.
 
– ¿Cuáles son las nuevas recomendaciones en materia de anticoncepción en jóvenes y adolescentes?
 
– Las pastillas y el preservativo tienen muchas cosas positivas, pero comparten un punto débil y es que la máxima eficacia de esos métodos anticonceptivos depende mucho de la usuaria y de otros factores externos: que no haya olvidos de comprimidos, que consiga las pastillas a tiempo, que use el preservativo todas las veces, que no se rompa, etc. Es por ello que hace un tiempo que las recomendaciones nacionales e internacionales sugieren el uso de otros métodos anticonceptivos con más eficacia "en la vida real". En adolescentes, así como en adultas, actualmente se recomiendan en primera instancia los llamados métodos anticonceptivos reversibles de larga duración (LARCs, según siglas en inglés). Estos métodos tienen menos del 1% de falla, ya que su eficacia no depende de la conducta de la usuaria; por eso, se mantiene en cualquier situación.
 
 En adolescentes, así como en adultas, actualmente se recomiendan en primera instancia los llamados métodos anticonceptivos reversibles de larga duración
– ¿Cuáles serían estos métodos y qué características tienen?
 
– Los métodos reversibles de larga duración son el implante anticonceptivo (pequeña varilla que se coloca escondida por debajo de la piel del brazo, liberando medicación anticonceptiva por tres años, con una eficacia altísima); el DIU de cobre y el DIU liberador de levonorgestrel (su eficacia es altísima, tienen muy pocos efectos adversos y no afectan la fertilidad futura de la usuaria. Brindan entre cinco y 10 años de anticoncepción).
 
Dar buena anticoncepción es la mejor forma para no tener que llegar a un embarazo no intencional ni a un aborto. Y hacerlo, no es sólo recetar pastillas, muy por el contrario es ir allanando en la sociedad todas las barreras para que la persona que lo necesite reciba y cumpla efectivamente con el método anticonceptivo elegido.
 
Los más recomendados, los menos utilizados
 
En la Argentina, es muy bajo el uso de LARCs en adolescentes y en mujeres jóvenes (Getty)
En la Argentina, es muy bajo el uso de LARCs en adolescentes y en mujeres jóvenes (Getty)
A pesar de que su uso está especialmente recomendado en adolescentes y en mujeres jóvenes, los anticonceptivos reversibles de larga duración se encuentran "subutilizados". Esto es lo que advierte un reciente estudio norteamericano cuyas conclusiones acaba de publicar la prestigiosa revista Journal of the American Medical Association (JAMA), que halló que sólo el 14,3% de las adolescentes y mujeres jóvenes recurre a anticonceptivos de larga duración como el implante subdérmico o los DIU, siendo que éstos constituyen la herramienta de primera elección para la prevención de un embarazo no planificado.
 
Las estadísticas norteamericanas de uso de anticonceptivos reversibles de larga duración son similares a las locales, comentó la doctora Marisa Labovsky, ginecóloga y presidente de la Sociedad Argentina de Ginecología Infanto Juvenil (Sagij): "En la Argentina, es muy bajo el uso de LARCs en adolescentes y en mujeres jóvenes: no llega al 10%. En su lugar, es mucho más alto el porcentaje que recurre al preservativo y a las píldoras anticonceptivas, a pesar de que los LARCs presentan la ventaja de que su efectividad no depende de la paciente: una vez colocados, tienen un porcentaje de falla menor al 1%, lo que habla de métodos realmente muy efectivos".
 
 La baja tasa de uso de los anticonceptivos reversibles de larga duración se explica en buena medida por los mitos que existen en torno a su utilización
Es que a diferencia de las píldoras anticonceptivas, cuya efectividad en su uso habitual es sensiblemente menor a cuando son utilizadas en la forma recomendado (92% versus 99%), la efectividad de los LARCs es siempre mayor al 99%, ya que una vez colocados sus efectos en la prevención del embarazo se mantienen independientemente de su usuaria. Un ejemplo es el implante subdérmico, una varilla del tamaño de un fósforo que el médico coloca bajo la piel del antebrazo en el consultorio, y que durante tres años libera etonogestrel, una hormona que inhibe la ovulación y espesa el moco cervical, impidiendo la fecundación.
 
Labovsky destacó la seguridad de los LARCs disponibles en la Argentina: "No tienen estrógenos, que son los que tienen ciertas contraindicaciones (pues pueden causar trombosis). Los LARCs como el implante subdérmico contienen progesterona (etonogestrel), por lo que pueden ser usados en distintas situaciones como el posparto inmediato, la lactancia, en mujeres hipertensas, en fumadoras, todas situaciones en las que está contraindicado el uso de anticonceptivos con estrógenos".
 
Según la especialista, la baja tasa de uso de los anticonceptivos reversibles de larga duración se explica en buena medida por los mitos que existen en torno a su utilización. "Existe numerosos mitos, que son los que realmente se convierten en una barrera que impide su uso –explicó–. No es cierto que no se pueden usar en adolescentes o en mujeres que no tuvieron embarazos previos, como muchos creen, todo lo contrario: la Organización Mundial de la Salud (OMS) los recomienda como método de elección para adolescentes, porque son seguros y efectivos, y quienes más seguridad y efectividad necesitan son las jóvenes, para evitar el embarazo no planificado".
 
Fuente: infobae.com 26/9/2018 
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